De la soledad y el temor a Los Ángeles
Mi viejo ha muerto, igual que Diego cuando los dos teníamos 6, igual que Christian cuando teníamos 17, voy a obviar a mis bisabuelos y abuelos, porque de ellos uno espera su partida, o mi madre, que después de una agonía extenuante, hizo todo para poder decirme feliz cumpleaños 47 antes de espirar su último aliento e inspirar lo eterno, igual que Raúl, 49 años después del día que nací.
Con argumentos distintos a los de Cicerón, sé que la muerte de ninguna manera es un mal, para quien muere.
¿Y esto qué tiene que ver con una travesía en bicicleta?
No lo sé.
Igual que en su momento no sabía por qué tenía que someterme al sufrimiento físico, a noches incómodas y a una compañía casi seguro insípida, aunque probablemente no inodora, para ir de Chos Malal a Los Ángeles, en bicicleta.
Hoy esta última incógnita está desvelada.
El 27 de agosto de 2025, falleció mi viejo, ese tipo humilde y desprendido en lo material, generoso en lo aventurero y magnánimo en la inculcación del descubrimiento y el disfrute; música, equitación, nado, esquí, windsurf, trekking, montañismo, literatura, kayak, canoa, escultura, pescar, bicicleta, viajes, física, astrofísica, lógica, matemática, todo me ayudó a descubrir...
A papá le gustaba todo, y más que nada le gustaba cuidar a sus hijos; es largo, y esto se supone breve, pero, sin guardarle nada de rencor a mamá, papá fue mi mapá
Pocas cosas me duelen más que el error, algunos son productivos y dejan enseñanzas, pero creer que él iba a vivir diez años más, irme de viaje, y enterarme a 12 mil kilómetros de su fallecimiento, es un error que solo me deja desconsuelo, él sabía que se moría "no te podés ir...", viejo, vuelvo en un semana...
Así que los días transcurrieron incómodos, con una sensación de congestión en el cuerpo y un ejército de argumentos intentando convencerme de no haber obrado mal.
Necesito ir a juntar mi alma, necesito sentir que soy insignificantemente pequeño, y así poder reafirmar que el universo me pertenece, que soy uno con todo, que, si fui fiel a mis convicciones, no pudo haber error.
Hace 29 años le juré amor eterno a mi Némesis, hace 26 empecé a escribir mi tesis de vida, hace 23 nació mi amarra de proa, hace 20 explotó mí diabetes, y hace 19 até la de popa.
Mi familia es el hilo que me permite volar alto, sin perderme en el horizonte, ni caer a pique por la falta de resistencia.
Nací en la cordillera, las siluetas silenciosas del atardecer, el arrullo de los ríos, el sosiego de la nevada, que llama a silencio a toda la naturaleza, el vendaval que moviliza, el bosque que refresca en cada bocanada de oxígeno.
Puedo estar en cualquier lado, y a la vez nunca dejo de estar ahí, y cuando vuelvo es como encastrar las últimas piezas de un rompecabezas que, sin haberse desarmado, no estaba completo.
Locura, riesgo y soledad, con un grado de cordura
A mis 54 años, padre, esposo, líder y amigo; esfuerzo externo, diabetes y soledad eran una falta de respeto, un abandono injustificable, intentar corregir un error, con otro mayor, un egoísmo repudiable
El equilibrio, la solución imperfecta, era un grupo.
Misántropo, ermitaño, políticamente incorrecto, franco hasta el dolor, los grupos suelen sufrir con mi presencia, y es un sufrimiento compartido; como el escorpión, no puedo, y no quiero, alejarme de mi esencia, aunque eso me arrastre a la muerte.
Antes de juzgar, prejuzgo, y suelo estar cerca de la realidad, hasta que estoy completamente equivocado.
Duele, pero aprendí a los golpes, a reconocer el error y rectificar lo que sea necesario.
Agustín, yo también voy en colectivo, y ninguno de los dos hace un esfuerzo por encontrarnos "bien, está igual, no nos interesa el resto", hasta que nos bajamos en Chos Malal y surge la primera conversación interesante.
Bien! El hotel esta por arriba de las expectativas!
Tiene un jardín huerto y una pileta... Lástima que la energía de las que se asolean dice "no te acerques", no hay problema, es mutuo.
Un par de vueltas, y alguien me habla, me dice sin mover los labios "sentate, vení, está todo bien, conversemos"; mirá, es Gustavo, el que se animó a reaccionar a mi primera foto tonta con la que anticipé "acá está el inadaptado"
"Si me hacen un chiste nuevo con cabezón, se ganan un viaje a...", no ofreciste nada concreto, porque si hay algo que me motiva a crear, es la competencia!
Hay dos tipos que parece se conocen, y se quieren, claramente tienen la suerte de estar con un amigo.
Y así, con cada uno, antes de irme a dormir, ya empezaba a preguntarme cuán errada iba a terminar estando mi predicción.
Los kilómetros fueron escurriéndose infatigables detrás de las ruedas, los pedales subieron y bajaron, igual que el camino, igual que mi nivel de azúcar en sangre, y me empezaron a pasar cosas nuevas, dejar los calambres, dormir bien en una carpa, soñar con las carcajadas, descubrir miradas que no me reprochaban lo friki inmanente, exacerbado por el personaje audaz y despreocupado, que esconde y protege al niño tímido, inseguro y sensible.
Recibir más halagos que puteados, encontrar maestros, y descubrir entusiasmo por saber lo que a mí me gusta compartir.
Creí saber gestionar riesgos, y encuentro a Mariano.
Creí saber sacar fotos, y encuentro a Diego.
Creí saber escribir (me refiero a gramática, no a ortografía) y aparecen los Gustavos
Creí saber reírme, y aparecen Tris y Sol.
Creí ser generoso (lo soy al extremo, pero solo con los que se me da la gana), y aparecen Fede y Willy.
No soy humilde, y aparece Ángel.
Y así, con cada uno, por exacerbación u oposición, encontré un Maestro colectivo, un espacio de inesperada comodidad, una familiaridad de mil domingos, amigos de la infancia y hermanos de la vida.
Mi viejo, el lógico, el que no sufría la austeridad, el que me enseñó todo, pero que no podía comprender que la muerte no es más que el siguiente paso, se fue, y ustedes me ayudaron a ensamblar mí alma, y me dieron la libertad de abrir las compuertas estancas de las que ahora brotan sentimientos y lágrimas en un alud de duelo, que va fertilizando a su paso nuevos campos en los que volverá a florecer la alegría.
Gracias y disculpas!
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