Reporte taquigráfico complementario
De los sucesos no relatados previamente
Día dos
En algún momento entre las 12.00 y las 4.00
¿Dónde estoy? Ese no parece el zorzal, ¡es un gallo desorientado! Anoche cenamos al pollo equivocado... Estoy tan cansado que sin ninguna esfuerzo por ignorarlo, quedo inconsciente, en un sueño profundo o una muerte cerebral, no lo sé con certeza.
6.47
Me despierto con un poco de frío en la espalda, el aislante que traje es de sesenta centímetros, el colchón inflable de noventa, seguro que me corrí hacia un costado, meto la mano para buscar el aislante y una vertiente helada me empapa los dedos
7.00
Mi despertador iba a sonar en media hora, pero ya estoy desvelado y descansado, además no puedo seguir en la carpa, cada vez tiene más agua.
7.05
Al asomar la cabeza descubro que, a pesar de la inclinación, el terreno es un pantano, por suerte el bolso es impermeable; no soy el único, otros tuvieron peor suerte, a las cuatro y media (el gallo tiene que haber cantado antes, porque a ellos ya no los escuché) tuvieron que levantarse y mover la carpa, estaban totalmente inundados, por lo menos no era el agua del jacuzzi de pies... ¡O por lo menos nos convencemos de eso!
7.30
Habitualmente es mi horario nefasto, ignorarme y evitarme es prudente, lo hago yo conmigo mismo, dejo que el piloto automático resuelva las urgencias hasta que logro volver a encajar el alma en la cárcel del cuerpo, para las once puede estar resuelto ese trámite, pero hoy me siento bien, dormí profundo, hidratarme funcionó, no tuve ningún calambre y estoy entusiasmado de seguir... A otro ritmo, hoy la cabeza queda al mando, las liebres pueden disparar tranquilas que no se va a activar el gen cazador.
8.00
¡El desayuno está listooo! Las caras empiezan a tener nombre, Gus, Gus, Gus (¡gracias por semejante simplificación!), Diego, Juani, Agustín (esos dos no me los olvido, Agus es mi hermano de la vida, y su hijo se llama Juani), Willy... No, ese se llama, bah, todavía no me acuerdo, pero uno de los dos es Willy, Ángel... ¿Y las mujeres? Están todas en la otra... el olor a torta fritas captura todos los sentidos, hasta que algún chascarrillo templa las carcajadas, que a la noche serán el show junto al río.
8.45
A Cortázar se le ocurrió "Cómo subir una escalera", a Eco "Cómo viajar con un salmón", Mariano tiene su versión teórico-práctica "Cómo desarmar una carpa", no será desopilante como las otras dos, pero es mucho más útil.
9.30
Briefing del día, bajadas iniciales, muchos desvíos, posta de mojones humanos, nos reunimos en el puente y ahí cada uno a su ritmo, antes del almuerzo cruzamos dos ríos, es agua cristalina, pueden repostar tranquilos, el refill... No me acuerdo de la información del refill... Después del puente, cuando dejamos el asfalto, prácticamente no hay desvíos, pero en los que pueda darse a confusión habrá flechas, presten atención por favor, no queremos que alguien se pierda. Hoy es un día distinto al de ayer, el acumulado de ascenso es de 850 metros, pero con una serie de subidas y bajadas hasta el almuerzo, que será en el kilómetro treinta y pico, presten atención a las flechas, después será en una doble secuencia de subida meseta bajada, antes de empezar la última bajada verán el campamento a mano derecha
10.15
Foto (y si hay foto hay video) grupal mediante, ponemos clips en pedales y comienzan otros muchos kilómetros que se sumarán a los de ayer, ¿seré capaz de hacerlo?
11.45
Cruzo un río lechoso, del otro lado está Mariano conversando con... alguien...
-¿Este es uno de los ríos que se podían usar para repostar?
-Sí... Es la primera vez que lo veo así turbio
No es lo primero que lo sorprende, ya se había encontrado con un tramo de ruta nuevo entre Huinganco y Andacollo; tampoco será lo último, y ninguna logrará hacer mella en la satisfacción y la excelencia de la organización y el servicio, solo quedarán como anécdotas... y seguro que como nuevos puntos de revisión para el checklist del próximo cruce.
12.45
La picada está servida, y las chaquetas nos están primereando los salames. Es un lugar modesto, pero al mismo tiempo cuidado y acogedor, la sobra es generosa, igual que los anfitriones, que también son atentos y serviciales.
Pero hay un moscardón que zumba cada vez más insistentemente, y lo hace en un inglés tan prolijo como oxidado, como los goznes de una vieja puerta que lleva cerrada siglos, decidida a ceder el paso, rechina estridente, pero permite abrir las hojas de par en par.
Los seres humanos somos esclavos de nuestras pasiones, ser capaz de dominarlas, de ponerle límites, de dejar que nos destruyan por dentro como un elefante en un bazar, por respeto a los demás, es un signo inequívoco del temple con el que nos forjaron... Después se descubrirían otros detalles, y se saltarían las cadenas, de la bicicleta y el enamoramiento enceguecido, y tudo legal, aunque Warner nos quiera agiornar, remarcando el anacronismo de la frase...
15.30
De a poco, las ruedas vuelven a girar, el sol hace crepitar la piel, que va pasando de tonalidades pardas, a marrones, a rojo punzó, hasta casi rojo sangre. Cada vez me voy sintiendo mejor, el consejo de "hidratate" funciona maravillosamente bien, siempre asumí que los calambres eran por exceso de actividad, ¡qué ignorante!
17.00
La tarde transcurrió sin inconvenientes, el cuerpo, aunque alocado con el azúcar, pudo sostener el esfuerzo; realmente estoy sorprendido, después de las penurias de la tarde anterior, hoy estaba preparado para una larga conversación con Charly en la combi
El recorrido fue prácticamente en solitario, con poca interacción, o por lo menos nada memorable. A pesar de haberme propuesto mantener la cabeza al mando, los recodos y escondites donde suele fugarse la mente ganaron la pulseada, pero el cuerpo, consciente de su limitación, y amenazado de terminar en la combi, fue prolijo y paciente, usando a destajo el piñón de 52 dientes.
17.30
Ahí está el campamento, como un enjambre de abejorros, las capas resaltan contra el fondo amarronado de la cordillera; un descenso genial... ¡Perdón Willy!, un llano que se aleja, un viento que es como un ocho % de subida, Willy que me alcanza, y sin rencor por el sobrepaso, hace de locomotora, bajando el ritmo todo lo que sea necesario para no perderme ¡Gracias Willy!
18.15
Estamos en la cordillera argentina, el huso horario natural de Buenos Aires es -4, acá tranquilamente podría ser -5, pero usamos -3, por eso todavía el sol está alto y quedan unas tres horas más de luz, el río, turbio como todos los que fuimos cruzando, está fresco, pero no helado, denotando un invierno de poca nieve, que también se refleja en las laderas completamente peladas.
El río turbio, tan turbio como el jacuzzi de ayer, no potable, pero limpio para un masaje y un baño refrescante antes de la cena.
20.30
Fede, ese es Fede, el moscardón angloparlante, el amigo de Willy, los rostros que quedaban anónimos ya todos tienen un nombre, Tris, Sol, Jeroen, Floor, Ana, Analía, Judith, Christoph ,Claudia, Edith, Vicky, Mónica, Wagner, Paulinho (me llevo un día o dos más saber cuál era cuál), Nancy y Hugo; y aparecen las estrellas, las raciones en versiones XL, XXL y XXXL con opciones de salas y permitido repetir (no lo dijo en joda en la primera charla "por favor, no vengan a hacer dieta acá"), los datos tan sorprendentes como estériles, las sorpresas, la incredulidad, la ingenuidad y los dobles sentidos, todo atiza la hoguera donde se cuecen las carcajadas, y llegan los apodos rubio y wiki...
Día tres
6.30
Se escuchan unas voces que susurran, el reloj marcas las seis y media, y hago lo que mejor resultado me da en esos casos, sumo el sonido al sueño... Esto lo aprendí con un zorzal del pulmón donde viví varios años, el desvelado e indiferente plumífero interrumpía el más absoluto silencio de la profunda noche, todo lo profunda que puede ser la noche a las cuatro treinta del día, ¡por qué cantaba a esa hora, si todavía el sol estaba en las antípodas! Debe ser un primo lejano de los gallos del campamento de ayer... Y sigo durmiendo.
7.00
pip pip, pip pip, ya lo apagarán, pip pip, pip pip, seguro que ya se despierta y lo mutea, pip pip, pip pip, pip pip, hay sonidos que todavía no domino en el arte de la integración al sueño, pip pip, pip pip, pip pip... Ya está, mi alarma va a sonar en media hora, pero ya estoy despierto, y el organismo reclama atención a las necesidades fisiológicas.
7.30
La mañana está fresca, el cielo despejado y el viento en calma, la claridad se hace más intensa minutos a minuto, pero el sol no se dejará sentir hasta dentro de una hora o un poco más.
8.00
¡El desayuno está servido!, da la voz de aura Pato, y los pocos afortunados que no tenían de vecino al terrorífico pip pip, pip pip, van saliendo de sus bolas de dormir; la carpa sanitaria todavía no ha adquirido su estatus habitual de baño de tren como será en cada cierre de campamento.
8.30
El bandejeo de tortas fritas, el café y los tés que el marketing supo parir, no en el sentido de pergeñar algo nuevo de lo que su progenitor se siente orgulloso, sino como lo diría Mendieta "qué lo parió", van extinguiendo los bostezos y activan las primeras carcajadas (esto último solo los tés... Arándanos y cáscara de nuez, chocolate amargo en hinojo caramelizado)
9.00
Ha desaparecido la montaña de tierra que solía estar juntos a las capas baño, el que todavía no guardó su carpa empieza a ser mirado fulero por los plomos encargados de encastrarlas en los tráilers
10.00
Mariano convoca al briefing del día bajo la sombra de los árboles, el sol está muy intenso, Tristana, ejerciendo su profesión natural de madre, reparte indicaciones de aplicarse protector solar, señalando las dermis que claramente ya están irreparablemente dañadas por los dos días anteriores. Es un día complejo, dice Mariano (y no tiene idea de cuán cierta terminará siendo esa afirmación), hoy empezamos a subir, el refill en el kilómetro 18, el almuerzo en el 25, mientras hacemos migraciones... Lo que podía durar el trámite, lo que quedaba de recorrido después de terminar, el refill y la llegada al campamento, 8km más adelante... toda información que terminará siendo inútil en la secuencia de eventos ya relatados.
10.30
Empezamos a pedalear, el sol se siente cada vez más fuerte, los Buff, que ayer cubrieron los brazos, hoy cuelgan de las calzas, en un intento de no tener que darle la razón a la afirmación "el miércoles, no mañana, no en tres días, el miércoles que viene, se te cae la piel a jirones".
11.00
El camino sube, el ripio está bastante bien, aunque cada tanto aparece el despreciable serrucho.
11.30
En el camino me cruzo con Diego, Floor, Jeroen, Sol, Tris, Gus Cabezón, vamos cambiando posiciones, me adelanto en las bajadas, me pasan en cada subida.
Vengo tan desconectado, que cuando veo la Kangoo y un par de bicicletas, pienso que alguien tuvo un accidente, me voy acercando, no parece un accidente, quizás es solo una pinchadura... Saludos y pregunto pasando ¿todo bien?, hasta que no me dicen que es el refill, no reacciono! Están Analía y Juani, llega Diego, Gus y Mariano, se habla de música, de Sting, del heavy metal que aparece y desaparece cada vez que te acercas o te alejas de Diego en la ruta, Pato también es metalera, Analía nombra a Harry Styles, al que confundo con Steven Tyler, algunos se van yendo, llegan Sole y Tris mientras retomo el camino
12.20
Qué lindas bajadas, lástima que al final hay una curva y un vado, mejor modero un poco... Hasta acá no me salió bien lo de no pasar como misil, no hay nadie, pero puedo probar cómo es frenar en bajada; en la última de ayer, bien larga y empinada, cuando llegué al llano, pensé que me había pasado y empecé a volver, veo que viene alguien, es Willy,
-¿Y vos qué hacés acá?, ¡ibas en la punta!
-Recién me pasaste, en la bajada, ni me viste
-Ah, eras vos, no te reconocí
-Y... Si ibas a las chapas
12.25
Qué hace la camioneta ahí, están subiendo una bicicleta, está Gus Caneda y Sugus (creo)...
Sigan, sigan, dice Gus, Ángel se accidentó, lo están atendiendo...
Comentarios